sábado, 13 de diciembre de 2008

¿Que es la guerra?



Guerra

La guerra es la forma de conflicto más grave entre dos grupos humanos. Es quizá la más vieja de las relaciones internacionales. Supone el enfrentamiento organizado de grupos humanos armados, con el propósito de controlar recursos naturales y/o humanos, o el desarme, sometimiento y en su caso destrucción del enemigo, y se producen por múltiples causas, entre las que suelen estar el mantenimiento o el cambio de relaciones de poder, dirimir disputas económicas o territoriales. Según Sun Tzu "La guerra es el mayor conflicto de Estado, la base de la vida y la muerte, el Tao de la supervivencia y la extinción. Por lo tanto, es imperativo estudiarla profundamente".[1] Según Karl von Clausewitz es "la continuación de la política por otros medios".[2] En Ciencia Política y Relaciones Internacionales la guerra es un instrumento político, al servicio de un Estado u otra organización con fines políticos. Según Richard Holmes la guerra es una experiencia universal que comparten todos los países y todas las culturas.[3]
Las reglas de la guerra (y la existencia misma de reglas) han variado mucho a lo largo de la historia. El concepto de quiénes son los combatientes también varía con el grado de organización de las sociedades enfrentadas. Las dos posibilidades más frecuentes son civiles sacados de la población general, generalmente varones jóvenes, en caso de conflicto, o soldados profesionales formando ejércitos permanentes. También puede haber voluntarios y mercenarios. Las combinaciones de varios o de todos estos tipos de militares son también frecuentes.
Algunos pensadores se han referido a la guerra en los siguientes términos
• "Si quieres la paz, prepárate para la guerra" (Si vis pacem, para bellum) Vegecio
• "Cuando los ricos hacen la guerra, son los pobres los que mueren." Jean Paul Sartre
• "Lo maravilloso de la guerra es que cada jefe de asesinos hace bendecir sus banderas e invocar solemnemente a Dios antes de lanzarse a exterminar a su prójimo." Voltaire
• "La guerra es la forma que tiene el ser humano para demostrar su imperfección." Vegecio
Las formas de hacer una guerra dependen de los propósitos de los combatientes. Por ejemplo, en las guerras romanas, cuyo objetivo era expandir el imperio, el objetivo militar principal eran los combatientes de la nación a conquistar, para incorporar el pueblo una vez conquistado al imperio.
En la actualidad, a veces se hace distinción entre conflictos armados y guerras. De acuerdo con este punto de vista, un conflicto sólo seria una guerra si los beligerantes han hecho una declaración formal de la misma. En una concepción de la doctrina militar de EE.UU. no se hace distinción alguna, refiriéndose a los conflictos armados como guerras de cuarta generación.

La independencia de México



La independencia de México

Causas, desarrollo y consecuencias.
Después de casi 300 años de dominación colonial española, en 1810, nuestro país conocido en esta época como la Nueva España, empieza a sacudirse del yugo y dependencia de la corona española para tratar de iniciar una vida independiente. Los españoles nacidos en América, los criollos, que habían abrevado las ideas de la Ilustración, en especial, de Montesquieu, de Rousseau, de Voltaire, fueron adquiriendo otra visión acerca de la sociedad, la cultura, el gobierno, el pueblo, y poco a poco generaron la idea de que era necesario la independencia de esta parte del reino de España.
Los criollos, que eran un sector importante en la sociedad novohispana, tenían acceso a la educación y a la cultura, tenían importantes propiedades e intereses como para vivir una vida holgada económicamente, el propio Hidalgo tenía una hacienda y dos ranchos, es decir, al parecer, no tenían ninguna necesidad como para conspirar y organizar el movimiento revolucionario, sin embargo lo hicieron, y la explicación esta en que ambicionaban el poder político que los españoles peninsulares, los puros, les estaban negando, por ejemplo, un criollo no podía ser Virrey, ni oidor de la Real Audiencia ni ocupar cualquier otro puesto de primer nivel en la estructura de la administración pública colonial, ni tampoco en la eclesiástica, es decir, estaban relegados por el simple hecho de ser criollos.
Miguel Hidalgo, Ignacio López Rayón, Juan Aldama, Ignacio Allende, Mariano Abasolo, entre otros criollos, que tenían una posición económica envidiable, se lanzaron en la lucha por la independencia para favorecer sus propios intereses. Pero, tanto el movimiento como las ideas que lo originaron se fueron radicalizando al calor de lucha revolucionaria, Miguel Hidalgo supo entender muy bien el papel histórico que estaba desempeñando y lo asumió con toda la responsabilidad que fue capaz, entendió que un movimiento solo por el poder para sustituir a los españoles puros en el gobierno por los criollos, no tenía sentido ni congruencia con el gran movimiento social que ya se había desencadenado. De esta manera se comprende la actitud de Hidalgo al abolir la esclavitud y propugnar por el establecimiento de un congreso cuyas leyes destierren la pobreza, moderen la devastación del reino y la extracción de su dinero. Además le da a la independencia un contenido agrario al declarar que se deben entregar a los indios las tierras de cultivo y garantizar el goce exclusivo de sus tierras comunales.
Fue el 16 de septiembre de 1810, el día histórico para iniciar la emancipación de nuestra patria, las condiciones estaban dadas, tal como lo manifiesta el entonces obispo de Valladolid, Manuel Abad y Queipo en su "Representación" hecha al rey de España a fines de 1799, cuando le informa con lujo de detalles la situación económica y social que guardaba la Nueva España, más o menos de la siguiente manera: que la población estaba compuesta de cuatro millones y medio de habitantes y que sólo un décimo de la población (los españoles) gozan de la riqueza , propiedades y beneficios, mientras que los otros nueve décimos(indios y castas) se abaten en la mayor miseria y degradación social. Además Abad y Queipo advertía sobre la necesidad de expedir leyes benéficas para los indios. Esto no quiere decir que este obispo haya estado de acuerdo con el movimiento por la independencia, sino todo lo contrario, incluso, fue uno de los que excomulgaron a Hidalgo por considerarlo revolucionario, enemigo del orden social y por atacar la propiedad de la tierra.

Primera Intervención Francesa en México



Primera Intervención Francesa en México

La Guerra de los pasteles fue el primer conflicto bélico entre México y Francia, y formalmente tuvo lugar entre el 16 de abril de 1838 y el 9 de marzo de 1839.

Antecedentes
En 1827, se había celebrado un convenio con Francia bajo el nombre de Declaraciones Provisionales, que sentaban las bases para el futuro arreglo de las relaciones entre ambos países. A través del varón Deffaudis, embajador francés, los comerciantes franceses avecindados en México enviaron una serie de reclamaciones, que fueron recibidas en París con alarma. Entre estas reclamaciones, se encontraba la del señor Remontel, dueño de un restaurante de Tacubaya, donde algunos oficiales del presidente Santa Anna en 1832 se habían comido unos pasteles sin pagar la cuenta, por lo cual exigía ser indemnizado con sesenta mil pesos.[1] Ese fue el motivo a que el pueblo mexicano identificase a esta guerra con Francia con el nombre de Guerra de los Pasteles. Adicionalmente ese mismo año, un ciudadano francés fue fusilado en Tampico, acusado de piratería, lo que tensó aún más las relaciones entre los dos países.[1]
México en 1836 había acabado la guerra con Texas y llegado el año de 1838 aún no se había podido concertar un tratado definitivo en virtud de que el representante francés el barón Deffaudis no estaba de acuerdo con dos artículos del convenio En consecuencia Daffaudis abandonó su misión diplomática en México y regresó a Francia, para volver al poco tiempo (marzo) acompañado de diez barcos de guerra que apoyaban las reclamaciones de su gobierno. Fondearon frente a la Isla Sacrificios, Veracruz, amenazando con invadir el territorio mexicano si México no cumplía las condiciones que Deffaudis plasmó en un ultimátum, que vencía el 15 de abril.
Desde uno de los barcos envió Deaffaudis el ultimátum en el que presentaba las reclamaciones de los súbditos franceses en México, por los perjuicios sufridos en sus personas y propiedades durante los movimientos revolucionarios ocurridos en el país.
Como el gobierno de Anastasio Bustamante se negara a tratar con Deffaudis mientras hubiera fuerzas navales francesas frente a Veracruz, el comandante de éstas, almirante Bazoche, declaró bloqueados todos los puertos del Golfo, incautó a las naves mercantes mexicanas, comenzando un bloqueo que duraría ocho meses, desde el 16 de abril de 1838 que se rompieron las relaciones.
Al ver que México no cedía ante la presión de tener sus dos principales fuentes de ingresos fiscales bloqueadas, Francia envió en octubre veinte barcos más al mando del contralmirante Charles Baudin, veterano de las guerras napoleónicas, con el carácter de ministro plenipotenciario del gobierno francés y se reunió en Jalapa con el ministro de relaciones interiores y exteriores de México don Luis G. Cuevas para efectuar negociaciones.
En el último proyecto de bases para el arreglo, el plenipotenciario reclamaba del gobierno mexicano la celebración de un tratado de amistad, comercio y navegación entre los dos países que concediera derechos preferentes a los franceses.
Además México debería pagar a Francia, en el término de treinta días la cantidad de 800 000 pesos que se aplicarían del modo siguiente: seiscientos mil para la liquidación general de los daños sufridos por los franceses y doscientos mil por indemnización de los gastos de la flota francesa anclada en la costa mexicana.

Hechos
Como no fueron aceptadas tales demandas por el gobierno mexicano la flota abrió fuego contra el fuerte de San Juan de Ulúa (Batalla de San Juan de Ulúa) y la ciudad de Veracruz el 27 de noviembre de 1838, por lo que al día siguiente capitularon ambas entidades.
El gobierno de México reprobó ambas capitulaciones y expidió un decreto el 30 de noviembre anunciado que se declaraba la guerra al Rey de Francia e inmediatamente pidió a Santa Anna que se pusiera al frente de las tropas e iniciara la ofensiva contra los franceses.
Santa Anna llegó a Veracruz y se dispuso a defender la ciudad, enviando una comunicación a Baudin informándole que no habían sido aprobadas las capitulaciones. En respuesta el contraalmirante ordenó que una columna de 1 000 hombres con artillería desembarcara con el propósito de aprehender a Santa Anna, y el 5 de diciembre consiguió desembarcar en Veracruz. Éste al darse cuenta del desembarco reunió algunas fuerzas y se entabló la lucha sin resultados definitivos para una u otra parte.
Ante estas condiciones Baudin ordenó el embarco de sus tropas que fueron perseguidas por los mexicanos hasta el muelle, donde los franceses al disparar un cañón los pudieron detener resultando herido en una pierna el propio Santa Anna.
Baudín ordenó a continuación que la artillería naval hiciera fuego sobre la ciudad por lo que Santa Anna dispuso la evacuación del puerto retirándose hasta Pocitos (a una legua de la ciudad). Puesto que Francia había bloqueado para otros países europeos el acceso a uno de los mercados más importantes de América, al mes de haber iniciado los combates en tierra, con el propósito de mediar en el conflicto, la marina británica destacó a la Flota de las Indias Occidentales, logrando que Francia suspendiera su agresión. El mediador fue el inglés Richard Pakenham, quien consiguió reunir a los representantes mexicanos don Eduardo Gorostiza y Guadalupe Victoria con el contraalmirante Baudin. El 9 de marzo de 1839 se firmó un tratado de paz, en el cual México se comprometió a pagar las indemnizaciones exigidas (seiscientos mil pesos en total), pero no se comprometía a mantener las garantías exigidas para los extranjeros en el futuro. Francia retiró, a cambio, la flota invasora, desistió de la indemnización a los gastos de guerra y el desconocimiento de las Declaraciones Provisionales de 1827 devolviendo además las naves incautadas.

Revolución Mexicana



Revolución Mexicana

Entre 1910 y 1920 México fue sacudido por una serie de luchas y revueltas conocidas como revolución mexicana, que intentaron transformar el sistema político y social creado por Porfirio Díaz. La revolución mexicana, que contribuyó a formar el México contemporáneo, no tuvo un carácter homogéneo, sino que consistió en una serie de revoluciones y conflictos internos, protagonizados por distintos jefes políticos y militares que se fueron sucediendo en el gobierno de la nación. En sus orígenes, las primeras tentativas revolucionarias, inspiradas por Francisco I. Madero, pretendían el derrocamiento de Porfirio Díaz, que se había mantenido en el poder durante más de treinta años. Tras el triunfo de los maderistas, la necesaria reconstrucción del país se vio dificultada por las disputas entre las propias facciones revolucionarias.

Después del asesinato de Madero, hubo nuevas luchas en las que triunfó Venustiano Carranza, quien promulgó la constitución de 1917, paso decisivo para la organización del estado posrevolucionario. No obstante, los sectores más radicales de la revolución mantuvieron la lucha hasta 1920.

El estado posrevolucionario dio paso al surguimiento del México industrial y a la "dictadura perfecta" del PRI por más de 70 años, con todos sus errores y aciertos

Batalla de Palo Alto



Batalla de Palo Alto

La Batalla de Palo Alto fue el primer combate formal de la invasión estadounidense o Guerra de Intervención Estadounidense y tuvo lugar el 8 de mayo de 1846 entre el Ejército Mexicano y el Ejército estadounidense durante la Guerra de Intervención Estadounidense a 8 kilómetros de la actual ciudad de Brownsville, Texas. Una fuerza de aproximadamente 3,400 tropas mexicanas (una parte del Ejército del Norte) comandada por el General Mariano Arista, con las Brigadas de Infantería de los Generales Pedro Ampudia y Rómulo Díaz de la Vega, así como la Brigada de Caballería de Anastasio Torrejón enfrentaron a una fuerza de 2,400 tropas invasoras de los Estados Unidos.

Inicios
La batalla ocurrió como consecuencia de los esfuerzos mexicanos para acabar con una instalación del ejército estadounidense en territorio mexicano, la Fortaleza o Fuerte Texas, que dio lugar al llamado Sitio de la Fortaleza Texas, en que los mexicanos observaron como los estadounidenses ya tenían construido en territorio mexicano, hasta un fuerte. El general Zachary Taylor, recibiendo provisiones del Puerto Isabel, enterado de los combates en Brownsville, acudió en ayuda de los defensores del fuerte. Los mexicanos ya habían comenzado a tirotear la Fortaleza Texas con los fuegos de la plaza de Matamoros. Taylor juntó sus tropas y se movilizó en auxilio de los defensores de la fortaleza, pero fue interceptado por una columna mexicana comandada por el general Mariano Arista que ya sabía las intenciones del general estadounidense. Otra fuerza mexicana de 1,540 hombres, incluyendo 14 cañones de la plaza de Matamoros y los Batallónes de Activos de México, Puebla y Morelia, el Regimiento Auxiliar de las Villas del Norte y la Guardia Nacional de Matamoros, bajo el mando del General Francisco Mejía, quedó asediando la Fortaleza Texas, capturando sus trincheras externas tras un ataque el 5 de mayo.
Batalla
El ejército del general Mariano Arista fue desplegado a lo ancho de una milla en un terreno desfavorable, haciendo esto imposible realizar movimientos tácticos y con riesgo de recibir cargas de bayoneta estadounidenses sobre sus posiciones. Taylor, en un movimiento improbable, avanzó su artillería para atacar al enemigo. Antes de empeñar a su infantería, los invasores usaron una nueva táctica que resultó inesperada para los combatientes mexicanos, pues utilizaron su artillería ligera (Flying Artillery) para atacar rápidamente las posiciones mexicanas y además la artillería pesada para destruir las formaciones lejanas; todas estas acciones dirigidas por el Comandante Samuel Ringgold. La artillería mexicana, pesada, anticuada y lenta, era difícil de maniobrar en las colinas de Palo Alto. Mariano Arista entonces ordenó cargas de caballería sobre el flanco de los artilleros y así neutralizar las armas estadounidenses, que eran mucho más modernas que las mexicanas; esta acción si ayudó mucho para contrarrestar la diferencia de armamento entre los ejércitos y causar la muerte de Samuel Ringgold entre otros jefes, pero no fue suficiente para obtener una victoria decisiva.
Consecuencias
Después del primer día, Taylor encontró que a pesar del resultado dudoso del combate, los mexicanos se habían retirado del campo de batalla y se habían movido hacia un paraje cercano, la Resaca de Guerrero o de la Palma. Los mexicanos sufrieron muchas más víctimas comparadas a las de los estadounidenses por varios motivos, entre otros: La impericia de Arista en su despliegue; el ejército mexicano tenía menos pólvora que los invasores, acortando la gama de sus obuses y el alcance de sus mosquetes y que la pólvora mexicana era de mala calidad y tenía una tendencia de explotar antes de tiempo. Es así que estos factores contribuyeron a que murieran muchos mexicanos al momento de tratar de cargar sus cartuchos y otros no lo hicieran; además, el armamento mexicano tenía una antigüedad tecnológica de casi 100 años y no era posible sustituírlo a causa del bloqueo naval estadounidense, lo que se haría evidente a lo largo de la guerra.

guerras internas en las que ha participado Mexico



Batalla de Puebla

La Batalla de Puebla tuvo lugar el 5 de mayo de 1862 cerca de la ciudad de Puebla (México), en el ataque y defensa del Fuerte de Loreto y del Fuerte de Guadalupe, durante la invasión francesa de México. Fue una importante victoria mexicana con resonancia global, pues venció al ejército más experimentado y reputado de la época y se conmemora en México con la fiesta del Cinco de Mayo.
Consecuencias
En Palacio Nacional de Ciudad de México, Juárez y el resto del pueblo pasaban por un trance terrible. No tenían noticias de Puebla y el Gobierno había hecho salir precipitadamente al General Antillón al mando de los Cuerpos de Guanajuato, quedando como guardianes de la Capital sólo dos mil hombres del Regimiento de Coraceros Capitalinos y algunos centenares de milicianos pobremente armados. Si las tropas guanajuatenses se perdían, la Capital caería sin remedio. A las 5 y 49 minutos de la tarde volvió haber noticias de Zaragoza.
Al finalizar la batalla, los franceses contabilizaban 476 muertos y 512 heridos. El Ejército de Oriente perdió 83 hombres, cerca de 250 heridos y 12 desaparecidos. El día 6, ya con los refuerzos de Guanajuato en los fortines, Zaragoza esperaba un nuevo ataque de Lorencez, pero éste, el 8, formó sus trenes y se retiró para San Agustín del Palmar, siendo saludado por la artillería republicana y la Banda de Guerra de los Carabineros, quienes tocaron Escape.
El 5 de septiembre del mismo año, Zaragoza contrajo la fiebre tifoidea, falleciendo el 8 de septiembre de 1862. Dejando vació el liderazgo de las fuerzas armadas de México en el general Jesús González Ortega, con lo cual, dio oportunidad de que las tropas invasoras obtuvieran refuerzos, municiones y demás armamento, tanto de distancia, como cuerpo a cuerpo.
Aunque la guerra no termino ahí,sino hasta 5 años después (1867),la batalla de Puebla se volvió desde entonces para los mexicanos un símbolo de resistencia en contra de la invasión de tropas extracontinentales.

Guerras externas en las que ha participado Mexico



México en la Segunda Guerra Mundial

La Participación de México en la Segunda Guerra Mundial comenzó por el hundimiento de barcos petroleros nacionales.
Antecedentes
De acuerdo a los principios ideológicos de don Benito Juárez sobre la autodeterminación de los pueblos y la doctrina Estrada que sostiene el derecho de México de no calificar ni precipitadamente ni a posteriori el derecho que tengan las naciones extranjeras para aceptar, mantener o sustituir a sus gobiernos o autoridades, México ha mantenido una política internacional invariable en consonancia con los principios de la Revolución: aboga por la desaparición del coloniaje en nuestro país y por su liberación económica mediante la defensa de sus riquezas naturales, condena el imperialismo y las agresiones a los pueblos débiles, sostiene el respeto a la soberanía de las naciones y a los principios democráticos, y proclama la solidaridad del Continente Americano al margen de los conflictos bélicos internacionales. De acuerdo con estos principios, durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) el gobierno mexicano se declaró neutral, no obstante la insistencia de Estados Unidos para inclinarlo en favor de las potencias aliadas.
Cuando el fascismo italiano atacó y se anexó Etiopía en 1935, México formó parte de los países que ejercieron el bloqueo económico en contra de Italia, suspendiendo la exportación de carbón, petróleo, hierro y otros productos mexicanos a ese país y evitando la compra de artículos italianos.
En los casos de Checoslovaquia, Austria y otros países invadidos por Alemania, México siempre reconoció a los gobiernos legítimos refugiados en el exilio 1940, y apoyó con especial firmeza la causa de la España republicana.
Sin embargo la neutralidad de México en la Segunda Guerra Mundial hubo de cambiar y decidir su posición al incidir situaciones de carácter geográfico, político y económico como fueron la vecindad con los Estados Unidos, la solución dada por el presidente Franklin Delano Roosevelt al problema petrolero de México, la necesidad de los países aliados de contar con el petróleo mexicano para la guerra y la recuperación económica del país.